En Visto/ Por Dora Alicia de la Cruz García
Pasaron muchos sexenios para que Tamaulipas se convirtiera en uno de los destinos turísticos preferidos del país. En esta primera semana de vacaciones, el estado rompió récords con un registro histórico de más de 1.2 millones de visitantes, que llegaron a las playas, zonas de turismo de aventura y pueblos mágicos.
El gobierno de Américo Villarreal ha logrado lo que parecía impensable: generar confianza no solo en la población tamaulipeca, sino en turistas de otras entidades, que eligieron pasar la semana Santa aquí, en un clima tranquilidad, donde el estado, trabajo y coordinación con todas las autoridades, permitió que los y las visitantes pasaran agradables dias de descanso y diversión.
Pero mientras el turismo daba cifras de éxito, Matamoros aparecía en los titulares por una razón muy distinta. Beto Granados, alcalde de esa ciudad fronteriza, fue tendencia luego de que, al intentar cruzar a Brownsville, Texas, para hacer sus compras, fuera detenido por agentes migratorios en uno de los puentes internacionales. La detención ocurrió en uno de los filtros de revisión aleatoria, esos que se aplican por protocolo o por alguna sospecha.
Lo que en un principio parecía un incidente menor, se convirtió en tema nacional. Se especuló que al alcalde le habían retirado la visa, que estuvo detenido por varias horas para ser interrogado y que incluso era parte de una investigación federal. Lo cierto es que pasaron muchas horas antes de que Beto Granados saliera a dar la cara, pero sin mostrar el documento que era el centro de la polémica: su visa.
La versión oficial que ofreció fue que todo se trató de una revisión de rutina, como las que se hacen todos los días en los cruces fronterizos. Sin embargo, cuando los reporteros le pidieron que mostrara la visa, el alcalde respondió que no la traía consigo. El problema fue que el tema era justamente ese: si le habían quitado o no el documento migratorio.
Decir que se trató de una “noticia falsa” sin presentar la visa, dejó muchas dudas entre las y los matamorenses. Tarde o temprano, Granados tendrá que rendir cuentas ante las autoridades y ante la ciudadanía sobre este episodio que no termina de aclararse.
No es la primera vez que el edil se ve envuelto en acusaciones o escándalos mediáticos. Su estilo ha sido desmentirlo todo a través de improvisadas ruedas de prensa en la banqueta, donde responde a la defensiva, pero pocas veces con pruebas.
El alcalde del espectáculo, como ya muchos lo llaman, celebró estos días de asueto con broche de farándula, contratando a Galilea Montijo para convivir con la población en uno de los eventos de Semana Santa. No es la primera figura que lleva a Matamoros; meses antes, también trajo a Bárbara del Regil como parte del show que monta cada que hay una celebración en la ciudad.
También la que anduvo placeándose en la costa de Soto la Marina, fue la alcaldesa de Nuevo Laredo, Carmen Lilia Canturosas que se vino al centro del estado a pasar unos días en esta playa, que también estuvo hasta el tope, por turistas de Tamaulipas y otros estados, pero es el preferido de la población regia, así que como promoción pre electoral, no le funcionara mucho a la Presidenta de Nuevo Laredo, si de entrar a la disputa con su hermano se trata, el mismo que ya ha dicho “le vale” la advertencia de la Presidenta sobre eso del nepotismo electoral.
