El Idiario de Romy
Por Romy Rodriguez Castillo
Querido lector: cuando vivimos los problemas sea cual sea la índole, decimos que estamos pasando por una tormenta.
Y una tormenta en el mundo, es un fenómeno que se caracteriza por la presencia de dos o más masas de aire de diferentes temperaturas. Este contraste térmico hace que la atmósfera se inestabilice, causando lluvias, vientos, relámpagos, truenos y a veces también granizo.
Una tormenta la relacionamos, en sentido figurado, con situaciones críticas que vivimos todo ser humano.
Después de la tormenta viene la calma, viene siendo también un refrán que nos anima a ser optimistas cuando las circunstancias son adversas, al afirmar que pueden cambiar rápidamente y pasar a una situación favorable en poco tiempo. Se utiliza también en sentido literal, para aludir al tiempo atmosférico.
La Biblia nos habla en Mateo 8:23-27
La gran tormenta, y nos dice:
Jesús subió a la barca y se fue con sus discípulos. Todavía estaban navegando cuando se desató una tormenta tan fuerte que las olas se metían en la barca.
Mientras tanto, Jesús dormía. Entonces sus discípulos fueron a despertarlo: ¡Señor Jesús, sálvanos, porque nos hundimos!
Jesús les dijo: ¿Por qué están tan asustados? ¡Qué poco confían en Dios!.
Esta historia nos indica que a muchas personas les falta Fe, para no tener miedo en medio de la tormenta y seguir en calma después de la tormenta.
Hay quien, toda la vida vive sufriendo la tormenta por falte de Fe, por no creer que Dios es todopoderoso, es real y que hace milagros.
Jesús tiene todo el poder para controlar la tormenta, lo hizo ayer, lo hace hoy y lo hará por siempre.
Siguiendo con el versículo nos dice que “Jesús se levantó y le ordenó al viento y a las olas que se calmaran, y todo quedó muy tranquilo. Los discípulos preguntaban asombrados: ¿Quién será este hombre, que hasta el viento y las olas le obedecen?
A Jesús solo le bastó hablar y reprender la tormenta para que hubiera calma, y los discípulos estuvieran tranquilos.
Hoy en día, cualquiera que sea la tormenta que estemos viviendo, no durará para siempre.
Puede parecer que la calma nunca volverá. Pero, así como las tormentas físicas pasan eventualmente, así Jesús nos sacará de nuestras tormentas(problemas).
Jesús habló paz sobre el viento y las olas, haciendo que se detuvieran. Hoy, Él habla esa misma paz en tu tormenta, en la circunstancia que estés padeciendo.
Debemos entender que toda tormenta en la vida es la oportunidad de caminar con Jesús, de conocerlo, de ser instruidos por Él. Es la oportunidad para crecer en su palabra, crecer en la Fe.
¿Qué nos pide Jesús en medio de la tempestad? Que seamos pacientes, obedientes, que tengamos Fe, que no claudiquemos, que nos enfoquemos más en las cosas que vienen del cielo y no las terrenales.
Durante las tormentas de la vida, Dios nos dice: “mantente en paz, cálmate”.
(Salmos 107:28-30) “Llenos de angustia, oraron a Dios, y él los sacó de su aflicción; calmó la furia de la tormenta, y aplacó las olas del mar. Cuando se calmó la tormenta, ellos se pusieron muy contentos y Dios los llevó a su destino”.
Hoy Dios desea llevarnos a nuestro destino, en calma, con fe, sin tormentas, en paz y seguros, como hijos de Él.
Así que “después de la tempestad viene la calma” e incluso vemos el sol, la luz, que es Jesús.
Juan 8:12 “. Yo soy la luz del mundo. El que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida».
Vamos atrévete a reír, a caminar de la mano de Dios, a ver el sol cada día, pero sobre todo a caminar lleno de fe y esperanza.
Dios te bendiga.
romysat@hotmail.com
