junio 11, 2026

El Idiario de Romy

Por Romy Rodríguez Castillo

Querido lector, en algún momento de la vida hemos pasado por procesos en los que tenemos que aprender a ser resilientes.
La resiliencia es el proceso de adaptarse bien a la adversidad, a un trauma, tragedia, amenaza, o fuentes de tensión significativas, como problemas familiares o de relaciones personales, problemas serios de salud o situaciones estresantes del trabajo o monetarias.
Ante las adversidades, es entonces que tenemos que enfocarnos a ser resistentes, tomar fortaleza para salir adelante.
Para muchos, la resiliencia significa ser capaz de afrontar situaciones críticas. Cuando pasa algo malo, sientes ira, sufrimiento y dolor. Sin embargo, puedes seguir adelante, tanto física como psicológicamente.
Para otros, simplemente no desean seguir adelante cuando los tiempos son malos, como luego dicen: “tiran la toalla”.

La Biblia no habla de la palabra resiliencia específicamente, pero podemos decir y ver en base al concepto, que la resiliencia es hija de la fe, podemos hablar de una fe resiliente, capaz de superar, confiados en el amor de Dios; ya lo decía el Apóstol Pablo: “nada podrá apartarme del amor de Dios” (Romanos 8:28)
La vida de Jesús nos da un ejemplo de lo que tuvo que enfrentar, pruebas que tal vez pensemos que están alejadas de nosotros, pero que son constantes en el día a día de la humanidad. La fe que tuvo en su Padre, le ayudó a resistir y poder ser resiliente.

Jesús el hijo de Dios, nos habla a través de su ejemplo sobre la resiliencia.
Así es como la esperanza en el Señor renueva nuestras fuerzas y nos hace resilientes durante las batallas de la vida. Aunque la vida puede ser muy difícil a veces, Dios promete que te dará la fuerza para recuperarte. Jesús dijo “La caña cascada no quebrará, Y el pábilo que humea no apagará, hasta que saque a victoria el juicio.
(Mateo 12:20).
Esta palabra nos muestra, que Jesús vino con el propósito específico de restaurar a la humanidad caída, a todos aquellos que se entregan a él. No vino a terminar de quebrar la caña débil. Vino a restaurar aquella caña; es decir, Jesús ofrece hacer de ti algo bello.

La Biblia también nos habla de otros personajes que fueron resilientes.
Y pudieron crecer en medio de la adversidad e incluso salieron más fortalecidos después de experimentar muchos tiempos de tensión y angustia.
Job, fue resiliente soportando la perdida y el sufrimiento. Esto radica en su fe inquebrantable. “He aquí, aunque él me matare, en él esperaré; No obstante, defenderé delante de él mis caminos,
(Job 13:15)
José, fue perseverante, sufrió traición, pero Dios le dio el triunfo. La resiliencia de José nos enseña sobre la importancia de mantener la integridad y la fe en el plan de Dios, incluso cuando la familia, amigos te han hecho daño. “Ustedes pensaron hacerme mal, pero Dios cambió ese mal en bien para hacer lo que hoy vemos: para salvar la vida de mucha gente”.
(Génesis 50:20)
Ester, mujer con valentía y coraje.
La resiliencia de Ester se muestra en su enfoque estratégico y su fuerza para tomar la mejor decisión y poder defender a su pueblo.
Pablo varón con firmeza y decisión.
El ejemplo de Pablo nos enseña que la resiliencia también puede implicar un abrazo gozoso de los desafíos de la vida.
Jesús, de la muerte a la vida, el viaje del hijo de Dios a través del sufrimiento y su resurrección final ofrecen la esperanza más profunda y el modelo de resiliencia muestra que, con Dios, incluso la mayor derrota puede convertirse en una victoria divina. Esto nos enseña que nuestra resiliencia puede tener un poder transformador no solo para nosotros mismos, sino para el mundo, resonando a través de la eternidad.

La palabra de Dios nos dice en
Proverbios 3:5-6
“Confía en Jehová con todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus veredas”.
Jesús perseveró en su llamado, incluso cuando un gran número de sus “discípulos” lo abandonaron como reacción a su enseñanza fuerte, y sigue perseverando para que no lo omitamos. Jesús no nos dio este ejemplo de resiliencia simplemente para impresionarnos, él desea que sigamos sus pasos, que nos sintamos atraídos por este modelo.
Así mismo, Jesús animo a sus discípulos a ser resilientes antes de su muerte: » En este mundo tendrás problemas, pero confiad, yo he vencido al mundo «. Jesús nos está diciendo que el mundo puede empujarte hacia abajo y aplastarte, pero nos dice: YO SOY quien he vencido.
Es tiempo de creerle a Dios y ser resilientes, ser llenos de fe, esperanza, amor y paz.
Es hoy, mañana puede ser demasiado tarde.
Dios te bendiga grandemente.

romysat@hotmail.com

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