junio 19, 2026

El Idiario de Romy

Por Romy Rodríguez Castillo

Amado lector, las escrituras bíblicas nos dicen: “Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma”.
Este versículo nos muestra que hay prosperidad en todos los rubros, y eso es, lo que mi persona desea para ti y tu familia.

Quienes tenemos la oportunidad de tener hijos, o sentir a las personas como hijos, y llegan a irse de casa, se da un gran vacío, se padece, se sufre, lloras, gritas, pero al final entiendes que nada es para siempre.
Génesis 2:24
“Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne”. Es bíblico que tanto varón como mujer, dejarán la casa para emprender el vuelo, y hacer su propio nido.
Duele que emigren, si, y mucho, más cuando ya hay nietos, que los viste nacer, crecer y desarrollarse.
Cuando hijos y nietos emigran, es porque Dios tiene algo maravilloso para ellos como familia, tenemos que confiar que todo va a estar bien.
“Esta es la confianza que tenemos al acercarnos a Dios: que, si pedimos conforme a su voluntad, él nos oye. 1 Juan 5:15

Como padres, tenemos que aprender a soltar a los hijos, y bendecirlos; como abuelos, debes mostrarles el amor de Dios, para que cuando ya no estés con ellos, nunca olviden lo que les compartiste.
Salmos 92:14-15 “Aun en su vejez darán frutos y se mantendrán sanos y vigorosos
para anunciar que el Señor es mi fortaleza, y que él es recto y en él no hay injusticia”.

Les comparto todo esto porque en ese proceso nos encontramos mi esposo y yo.
Mi hija, su esposo, y mis nietos tuvieron que emigrar a otro país y estamos padeciendo el nido vacío.
La misión que tenemos como padres es preparar a nuestros hijos, para los momentos, como este. Ayudarlos a cultivar las habilidades que necesitarán en la vida adulta, y fortalecerlos en la fe. Mostrarles e inculcarles a través del ejemplo que sin Dios no somos nada, que él nos da todo de acuerdo a nuestra fe.
Naturalmente, nosotros nunca vamos a dejar de ser padres, mucho menos abuelos y siempre se debe estar para darles consejos, apoyo, ayuda, y lo que se pueda hacer por ellos.
Mateo 19:6 nos dice:
“Así que, no son ya más dos, sino una sola carne; por tanto, lo que Dios ha unido, no lo separe el hombre”.
Nuestra hija va estar bien al lado de su marido e hijos, y eso nos llena de alegría, de gozo.

Así usted querido lector, necesita soltar a los hijos, nietos para que emprendan el vuelo juntos, hágalo. Ese es el plan de Dios, que estén juntos, porque son un solo cuerpo, una familia. Lo que uno ya hizo para con ellos, ya está escrito, y habrá frutos.
Proverbios 22:6 nos dice:
“Instruye al niño en su camino,
Y aun cuando fuere viejo no se apartará de él”.
La tarea como padre no es fácil, pero si entendemos que tomados de la mano de Dios él nos dará la sabiduría e inteligencia para actuar, guiar y edificar a los hijos, y no solos a ellos, sino también a los nietos.

Hoy en día la distancia se acorta con el uso de la tecnología, bendito Dios por ello, ya que permite mantener viva esa comunicación con la familia.
Sin embargo, se sufre, y la tristeza te sigue pegando, pero vamos a seguir firmes y enfocados en lo que Dios está haciendo para mejorar a la familia. Necesitamos reforzar la unión, y recordar las vivencias en casa, seguir manteniendo el amor, las palabras que día con día les decías a tus nietos. Nunca bajar la guardia, aunque se sienta, el vacío del nido.
Imagino la tristeza que debe sentir mi hija, aunque tenga a su lado el amor y protección del esposo. Imagino esa sensación de soledad en ella, pero a la vez, riendo porque el amor del sacerdote de la familia, de su varón, de sus hermosos hijos y de lo más importante, de DIOS, llena todo.

Debemos entender que los sentimientos encontrados se superan, que todos en algún momento de la vida, pasan por un duelo, ansiedad, tristeza, pero en al mismo tiempo debemos entender que la vida es bella, que todo va estar bien.
Activar la fe es estar seguro que Dios siempre va estar, tanto con los padres de familia como con los hijos y nietos.
Hebreos 11:1
“Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve”
Entendamos que todo tiene su tiempo, eso a mí en lo particular, me fortalece, me reconforta.

Dios nos dice en su palabra, Eclesiastés 3:1 “todo tiene su tiempo debajo del cielo, tiempo de llorar, y tiempo de reír; tiempo de abrazar, y tiempo de abstenerse de abrazar. Todo lo hizo hermoso en su tiempo; y ha puesto eternidad en el corazón de ellos, sin que alcance el hombre a entender la obra que ha hecho Dios desde el principio hasta el fin.
Mantengamos siempre la fe, la esperanza de que Dios los cuida, los bendice, les provee de todas las necesidades requeridas, yo lo creo, gracias Cristo Jesús por tu provisión y cuidados.

El nido vacío, nunca estará vacío, porque los recuerdos siempre van a estar, el amor está vigente, y sobre todo la fe, la esperanza de que ellos en familia disfrutan de lo que Dios ya les dio y prometió; siempre en los hijos, nietos, esposos, habrá una protección y apoyo divino.
Gracias Dios por tu amor y fidelidad.
Hoy te invito, te exhorto a que tengas fe, a que conozcas al único Dios que vive y mora en ti, si le crees y aceptas como tú creador, libertador, salvador. Búscalo y verás al Dios poderoso, que fluirá en tus hijos, nietos, en ti, en toda tu familia.
Dios siempre va estar en el nido que sientes vacío, y recuerda el
nido nunca va estar vacío.
Dios te ama
Bendiciones.

romysat@hotmail.com

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