abril 3, 2026

El Idiario de Romy

Por Romy Rodríguez Castillo

Querido lector, cuando pasamos por alguna dificultad, problema, estamos pasando por un proceso.
La real academia española define proceso como: un conjunto de fases sucesivas de un fenómeno natural o de una operación artificial.
Desde el inicio de la humanidad, las personas han pasado por diferentes procesos. El pueblo de Israel salió de la esclavitud de los egipcios, caminaron por el desierto mucho tiempo, soportando el sol, el frío de la noche, pero Dios nunca los abandonó, vivieron un fuerte proceso.
Éxodo 13:21
“El SEÑOR iba delante de ellos, de día en una columna de nube para guiarlos por el camino, y de noche en una columna de fuego para alumbrarlos, a fin de que anduvieran de día y de noche.”

En la vida de todo ser humano, no es fácil digerir al recibir una noticia de un diagnóstico crítico( enfermedad).
Aún siendo Cristiano, te cae como balde de agua fría, e incluso las fuerzas se debilitan para orar. Pero es ahí, en ese mismo momento, en ese mismo tiempo para afrontar la adversidad e iniciar a cancelar, reprender y no aceptar tal diagnóstico de enfermedad o X situación. Es el momento de doblar rodilla, levantar las manos al cielo y clamar el nombre de Dios, buscar su rostro, su presencia, escuchar su voz.
Las escrituras nos hablan en Mateo 4:23-24
“Y recorrió Jesús toda Galilea, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo.

Hoy en día muchas personas no creen que Dios ayudó al pueblo de Israel y, que lo sigue cuidando, no creen que Cristo Jesús pueda darles el milagro que tanto necesitan.
Dios es un Dios de poder, que en medio de todo proceso siempre va a estar contigo .
Lo hizo conmigo y con mi esposo, a nuestro matrimonio, lo sano, nos limpio y nos mostró su grandeza y poder.
Mi testimonio habla de, 15 años casados y 10 divorciados, fue un proceso muy difícil para nuestros dos hijos, y para nosotros dos. Buscamos de Dios y él nos empezó a consolar, aliviar y a sanar nuestros corazones.
Entonces, nos dimos cuenta, lo que para nosotros era imposible, para Dios era posible. Dios nos volvió a unir, y hace 13 años nos volvimos a casar, haciendo un nuevo pacto con Dios.
Hoy en día, agradecemos infinitamente al que todo lo puede, Cristo Jesús. Aprendimos que, tomados de la mano de Dios los procesos que puedas vivir, son menos pesados.
Nadie dijo que la vida era fácil, pero cuando confías en Dios, él te edifica, te fortalece, te ayuda, en las buenas y malas.

Hechos 3:26 nos dice:
“Hace mucho tiempo Dios hizo un pacto con los antepasados de ustedes, y les hizo una promesa. Pues todo lo que Dios les prometió por medio de los profetas, ahora lo cumplirá con ustedes. Y ésta es la promesa que Dios le hizo a Abraham, uno de nuestros antepasados: Todos los pueblos de la tierra
recibirán mis bendiciones
por medio de tus descendientes.”
Así que mis hijos, mis nietos y tataranietos recibirán grandes bendiciones, es una promesa, y yo lo creo .

Los procesos duelen y sufres, la gran diferencia es que si confiamos y depositamos todas las cargas en Dios , él actúa. Si tú estás viviendo, padeciendo una situación complicada, por difícil que esta sea, Dios va a darte la victoria, va a hacer el
milagro en ti, en tú familia.
Atrévete a dar ese paso de fe, busca de Dios, escúchalo y conócelo, entonces verás que los procesos no dolerán tanto .
Salmos 77:14
“Tú eres el Dios de los milagros y maravillas. Tú muestras tu grandioso poder entre las naciones”.

En todo proceso, por grande que sea, si tú fe está puesta en Dios, entonces está estará por encima de los que sientes y cambiará lo que piensas.
Ten fe, se positivo, piensa y declara lo bueno, Dios no te va a fallar en medio del proceso.
Juan 15:7
“Si permanecen en mi, y mis palabras permanecen en ustedes, pidan lo que quieran y les será hecho”.
Ánimo, Dios te bendiga

romysat@hotmail.com
Escríbenos tus comentarios.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *