abril 3, 2026

El Idiario de Romy

Por Romy Rodríguez Castillo

Amado lector, muchas personas se cuestionan, me porto bien y las cosas me salen mal. Otros dicen, camino de la mano de Dios y sigo mal, no veo la mía.
Basta analizarte y darte cuenta que algo no estás haciendo bien.
Así que, al paso del día a día te quejas de aquello que no has podido controlar, encontrar, avanzar o hacer, y cuando ya no puedes más, dices: ¿Dónde está Dios?
Así que, si tienes porque tienes, y si no tienes porque no tienes, sigues quejándote, cuando Dios ya te dio lo más importante: la vida, salud, una familia.
Dice la biblia en Filipenses 2:14-18
Háganlo todo sin quejas ni contiendas, para que sean intachables y puros, hijos de Dios sin culpa en medio de una generación torcida y depravada. En ella ustedes brillan como estrellas en el mundo, manteniendo en alto la palabra de vida.

Si entendiéramos que Dios ya tuvo misericordia de nosotros porque nos ha cuidado de todo mal, de situaciones adversas.
Ahora, Dios nos pregunta ¿Dónde estás tú?
Ya te di vida, te he enviado a personas para que te ayuden, te hablen de mi palabra, he puesto trabas para que reacciones y reflexiones de lo qué haces o deseas.
Date cuenta de lo qué haces, no es con tus fuerzas, te he dado las herramientas para que avances y conozcas más de mí y, así puedas estar bien y ayudar al prójimo.
“Así que el ángel me dijo: «Esta es la palabra del Señor para Zorobabel: “No será por la fuerza ni por ningún poder, sino por mi Espíritu —dice el Señor Todopoderoso—.”» Zacarías 4:6.
¡Y qué pasa! Sigues sin entender, tienes ojos y no ves, tienes oídos y no escuchas.
Todo tu ser hace lo que no es agradable a los ojos de Dios.
¿Dónde estás tú?

Las escrituras nos hablan en el libro de Génesis 3:9
“Y llamó Jehová Dios al hombre, y le dijo: ¿Dónde estás tú?
Mientras Adán se escondía en los árboles del huerto, había una voz que le decía, eres responsable de que Eva haya pecado.
Dios había hablado al varón, diciéndole que no comieran del árbol que estaba en el huerto, omitiendo y desobedeciendo Adán y Eva, actuaron teniendo consecuencias de sus actos.
Hoy en día, por más que desees alejarte o esconderte de Dios, él siempre verá tu actuar, así como tus pensamientos. Pero sabes algo, aunque hayas pecado o cometido el más grande error, Dios te perdona y te libera de toda maldad.
Atrévete a tener fe y creer que Dios te librará, perdonará, limpiará de todo aquello que no es agradable para él.

“En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó y envió a su Hijo para que fuera ofrecido como sacrificio por el perdón de nuestros pecados.
(1 Juan 4:10)
Vamos atrévete, este es el tiempo de decirle a Dios , aquí estoy Señor.
Dios te bendiga.

romysat@hotmail.com

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *