Por Romy Rodríguez Castillo
Puede ser que te desanimes a seguir adelante, y a veces existen factores que no te ayudan, como: enfermedad, una ruptura, fallecimiento de un ser querido, ansiedad.
La ansiedad es un estado de miedo que se ha generalizado, un estado intenso y agotador, mientras que el desánimo está asociado a la tristeza, la desmotivación y el cansancio.
Todos los seres humanos lo hemos padecido en algún momento de la vida.
El desánimo va conquistando tus acciones, pensamientos, rutinas de día a día, e incluso la misma vida. El desánimo te lleva a cancelar planes, encerrarte en una burbuja, a detenerte.
Dios no se ha olvidado de ti, cobra ánimo.
“Esforzaos y cobrad ánimo! No temáis ni tengáis miedo de ellos( problemas), porque Jehová, tu Dios, es el que va contigo; no te dejará, ni te desamparará.
Deuteronomio 31:6
Cristo Jesús tiene el control de toda situación por la que estás viviendo, si estas desanimado, triste, ora a Dios y él te llenará de gozo, si estás preocupado entrega esas cargas a Dios y él se encargará.
Amiga, amigo, te invito, te exhorto a tomar ánimo, a levantarte de la situación que te encuentras, sé que no es fácil , pero si te tomas de la mano de Dios, él va ayudarte a
hacer la carga más ligera.
La Biblia nos habla de personajes que se desanimaron en algún momento de la vida, pero encontraron el ánimo.
Pedro, era un apóstol dinámico pero también impulsivo. Negó tres veces a Jesús, y se hundió en la depresión por su actuar, lloró amargamente. Sin embargo, Pedro no se dejó vencer por el desánimo, a pesar de su error, se recuperó, y siguió adelante en la obra de Jesús.
Elias, era profeta quien fue amenazado por la reina Jezabel, y deseaba matarlo. Elias huye y se hunde en una profunda depresión, le pide a Dios que le quite la vida. Pero Dios en su infinita misericordia ayuda a Elias a salir de la angustia.
Los ejemplos de Pedro y Elias nos enseñan una valiosa lección, necesitamos conservar el valor, la fe, y no pensar en lo malo que pudiera pasarnos, sino pensar que existe un Dios todopoderoso que va ayudarnos en medio de toda adversidad. Necesitamos fijar la atención en Dios de quien procede nuestra esperanza y poder.
Dice su palabra: Mateo 11: 28-30
“Vengan a mí todos ustedes que están cansados y agobiados; yo les daré descanso. Carguen con mi yugo y aprendan de mí, pues yo soy apacible y humilde de corazón, y encontrarán descanso para sus almas. Porque mi yugo es suave y mi carga es liviana”.
Confía en Dios aunque no lo puedas ver, él está obrando a tu favor porque te ama.
“El gran amor del Señor nunca se acaba, y su compasión jamás se agota. Cada mañana se renuevan sus bondades; ¡muy grande es su fidelidad!”
(Lamentaciones 3:22-23)
Ánimo, Dios te ama y desea verte lleno de fe, esperanza, caminando de su mano, enfocado en las cosas del cielo en la tierra, en las cosas de Dios.
No te desgastes en cosas vanas, recuerda que vamos de paso en esta vida.
Dios te bendiga grandemente.
romysat@hotmail.com
